En el mundo del marketing online es muy común criticar cada novedad en los criterios de Google relativos a las búsquedas. Sin embargo, no todo es criticable en la misma medida, y algunas decisiones no solo benefician a la calidad de los resultados de búsqueda, sino también a las condiciones de trabajo de los redactores web.

Algunas decisiones acertadas de Google

No es mi intención alabar a esta gran compañía con afán monopolista y una influencia pasmosa sobre nuestra forma de relacionarnos, comerciar, escribir, ¡o incluso pensar! Pero oye, si Google hace algo bien, hay que reconocérselo. Podríamos enumerar un total de 5 decisiones de Google que han supuesto, y supondrán, una mejora en las condiciones de trabajo de los redactores profesionales.

  1. Penalizar el contenido duplicado: Ya hace algún tiempo que Google tomó la decisión de ‘premiar’ el contenido duplicado con un peor posicionamiento en Internet. Desde que se tomó esta medida, el plagio es mucho menos frecuente. De hecho, si alguien plagia un texto en Internet, es porque no tiene ni pajolera idea de lo que está haciendo. También es cierto que Google no ha sido del todo justo en sus medidas disciplinarias, y a menudo, el castigo ha sido infligido al site donde se alojó la versión original. Google ha sacado provecho de esto presentando Google+ como vía para validar el contenido. Pero el hecho de que los contenidos originales y únicos sean tan importantes para alcanzar un buen posicionamiento en buscadores es una ventaja para los redactores web.
  2. Premiar el contenido bien escrito: atrás quedaron los tiempos en que las compañías de viajes escribían posts con joyas como ‘buelos varatos’ en sus títulos para captar a los clientes con una pésima ortografía. Uno de los problemas a la hora de contratar o solicitar los servicios de un blogger aficionado es el hecho de que no existen garantías en cuanto a la calidad del trabajo. No es cierto que solo los redactores web profesionales sepan escribir. Pero es más difícil encontrar a un auténtico profesional que se preste a trabajar gratis o por retribuciones miserables. Una revalorización de la calidad es algo muy positivo para los redactores profesionales. Todos estos cambios tienen lugar primero en las webs en inglés, pero las innovaciones van llegando a los contenidos en español. De todos modos, no nos cabe esperar que el algoritmo de Google sea tan eficiente localizando errores como  lo sería un corrector humano. En el segundo caso hablamos de un ser dotado de inteligencia, en el primero… no.
  3. Perseguir el link building: sí, lo sé. La cruzada de Google contra el link building le hace mucho la puñeta a los compañeros del SEO. Pero deberíamos reconocer que con ello, la calidad en los resultados de búsqueda sale beneficiada. Sin embargo, no era mi intención centrarme en esta rama del SEO off page, sino explicar las ventajas que obtenemos los redactores web, y también los periodistas, con estas medidas: a partir de ahora, los blogueros que creen contenidos gratuitos en sitios como el Huffington Post, algo que como ya dijimos daña a la profesión, pueden salir perjudicados en el posicionamiento de sus blogs si el algoritmo interpreta estas ‘colaboraciones’ como link building. Quizá esto ayude a perfilar la desdibujada frontera entre el guest blogging y el suministro de contenido gratuito para que otros lo exploten económicamente.
  4. Mayor protagonismo para el marketing de contenidos y la viralidad en las redes sociales: si como decían los expertos en SEO, ‘content is king‘, ahora podría ser rey de reyes. El contenido web cobra todavía más importancia respecto al posicionamiento. La viralidad de los contenidos, que ya era determinante, parece que va a jugar un papel todavía más importante de cara al futuro inmediato. Ello se debe a que Google basa la calidad del contenido en el hecho de que guste y sea compartido. Esto es más que discutible, pero en algunos casos puede acertar. Esta medida no nos afecta directamente al trabajo del redactor en un sentido estricto, pero dado que algunos escritores web ejercen también como community managers, no deja de ser una noticia interesante para los profesionales de la comunicación.
  5. El Author Rank, nuevo factor de posicionamiento: Matt Cutts, el miembro de Google con el fondo de armario más variado, ha hecho algunas declaraciones respecto al Author Rank. La credibilidad del autor del contenido tendrá un peso relevante en la Page Rank de un sitio web. Todavía no se sabe a ciencia cierta cómo ponderará el algoritmo de Google la reputación del autor, pero todo apunta a que la frecuencia en la publicación y la especialización en un tema serán relevantes. De nuevo, la viralización y el feedback en las redes sociales es un factor clave. Podríamos aventurar que el hecho de que el autor escriba bien su contenido podría ser decisivo Google, y ahí podríamos entrar nosotros, los redactores freelance, siempre dispuestos a escribir contenidos que serán firmados por otros a posteriori.

Las oportunidades son para quien las sabe aprovechar

Con la importancia que ha ido adquiriendo el marketing de contenidos no se entiende que los redactores estemos sufriendo condiciones pésimas de trabajo, aceptando encargos mal remunerados o padeciendo la escasez de clientes que desconocen el valor real de los servicios que solicitan.

Los redactores web atravesamos una situación complicada debido a la feroz competencia de precios que sufrimos con motivo de la globalización y los distintos niveles de vida de los países de habla hispana. Sin embargo, algunos precios son injustificables independientemente del país donde viva el redactor. Pero existe otro fenómeno que perjudica al sector de la creación de contenidos, y es la costumbre de algunos bloggers a conformarse con tarifas ridículas con el pretexto de que escriben por hobby, por placer, por el disfrute onanista de ver sus textos publicados en una web o vaya usted a saber…

El marketing de contenidos es un sector en pleno auge y como profesionales es nuestro deber aprovechar las oportunidades que se nos ofrecen. ¿Eres un auténtico profesional? ¡Pues valora tu propio trabajo!