El hecho de que exista el ‘blogging’ como deporte global, y que muchas personas escriban por afición en sus bitácoras personales, ha llevado a muchos a pensar que escribir para un blog con fines comerciales no es un trabajo. Es el caso, como decía en un post anterior, de Arianna Huffington.

Si eres un periodista, un redactor freelance o un blogger profesional quizá te sientas tan ofendido como yo ante ‘propuestas’ como estas que te presento a continuación. Me tomaré la libertad de responder como lo haría si tuviera que contestar a estos anuncios:

-Se buscan redactores de noticias

Captura de pantalla de una oferta laboral real y abusiva para redactores.

Captura de pantalla de una oferta real.

¿0’60 dólares…? No, gracias.

Se busca ‘colaborador’

Captura pantalla de una oferta laboral no remunerada

Captura de pantalla de una oferta real

Dos cosas: en primer lugar, si no es remunerado (de momento)…  ‘de momento’, no me llames. Y en segundo lugar… ¡No me cuentes tu vida!

Se busca redactor de reportajes y presentador de vídeo

Oferta para redactores no remunerada

Captura de pantalla de una oferta real

Una pregunta sencilla… Si alguien quiere adquirir experiencia o ampliar currículum, y tiene que redactar los reportajes y presentar los vídeos ¿por qué va a hacerlo en tu proyecto y no en el suyo? ¿Qué es lo que aportas tú? ¡¿La cámara?! Al final han sido tres preguntas y no una.

Cómo identificar los intentos de estafa

Recibo en mi correo electrónico tentativas de estafa por medio de portales de empleo a diario. De hecho, desde que escribo en este blog, me contactan directamente los estafadores invitándome personalmente a ser el blanco de sus trapacerías. Algunos de los camelos parecen muy evidentes como para que alguien muerda el anzuelo, pero creedme, hay quien pica. Y de hecho, a todos podría habernos pasado, especialmente cuando empieza uno a hacer sus primeros pinillos y escanear las oportunidades de negocio en un mercado laboral como este. Debo decir que nunca he sido objeto de una estafa de este tipo, porque suelo aplicar determinados filtros y cortafuegos para identificar tomaduras de pelo, pero sí he estado tentado en alguna ocasión a ‘probar suerte’. A continuación enumero 7 claves para identificar engaños, dirigidas a los que empezáis a otear el mercado de trabajo para bloggers y redactores:

  1. No aceptes ofertas mal pagadas aunque te prometan trabajo ilimitado: puede que te ofrezcan precios bajos, pero al mismo tiempo te prometan una cantidad ilimitada de encargos a tu disposición. Si confías en tu rapidez para redactar, puede que pienses que ofertas remuneradas a 1’50 euros por artículo, por poner un ejemplo, pueden llegar a salirte rentables. Aplica las matemáticas. ¿Cuántos artículos tendrías que escribir para ganar 1000 euros al mes? Pues aproximadamente 666 (un número ‘endiabladamente’ alto). Piénsalo detenidamente: por muy rápido que seas, tendrás que documentarte, revisar los artículos, enviarlos a tu contratante o editarlos tú mismos en un blog. Pequeñas tareas que parecen insignificantes, pero que te harán perder mucho tiempo.
  2. No aceptes empleos donde te paguen una miseria y te pidan factura: algunos contratantes, además de ofrecer remuneraciones muy bajas, ¡encima exigen factura! Como en el punto anterior, aplica las matemáticas. Si vives en España, debes saber que las tasas de autónomos representan una cuarta parte del sueldo de un mileurista (a no ser que tengas menos de 30 años y puedas beneficiarte de la tarifa plana de 50 euros). Si te dedicas a esto tu objetivo debe ser formalizar legalmente tu situación profesional, ¡faltaría más! Pero Si te pagan tan mal y abonas tus tasas de autónomo, ándate con ojo o al final acabarás perdiendo dinero por ‘trabajar’.
  3. No confíes en promesas ‘futuribles‘: en muchas de estas estafas a bloggers te piden que trabajes bajo condiciones de pago ridículas (o gratis), pero te prometen que es un proyecto en ciernes, que logrará el éxito en muy poco tiempo y, entonces, se te pagará adecuadamente o se te incluirá en otros proyectos similares con mejores remuneraciones. Desconfía. ¿Qué garantías tienes de que su proyecto crecerá? ¿Por qué iban a pagarte e el futuro si ya les haces el trabajo a muy bajo coste?
  4. No aceptes trabajar a cambio de ‘visibilidad’ (salvo en determinadas ocasiones): cada vez más, la visibilidad se está convirtiendo en la moneda de cambio con la que tratan de pagarnos a los redactores freelance y los bloggers. Sin embargo, el euro o el dolar sirven para pagar facturas, la ‘visibilidad’ no. Un consejo: no aceptes estas ofertas a no ser que se trate de una estrategia muy meditada por tu parte, para apoyar alguno de tus proyectos personales. Y si lo haces, procura que se trate de colaboraciones puntuales, no una obligación por tiempo indefinido. Trabajar a cambio de visibilidad solo te suele proporcionar otras ofertas para trabajar a cambio de visibilidad. A menudo, quienes verdaderamente se ganan la vida como redactores, bloggers o escritores, son los menos visibles.
  5. No trabajes a cambio de hacer currículum: lo que más te ayudará a mejorar tu currículum es un trabajo de verdad, es decir, uno de esos en los que incluso te pagan…
  6. No aceptes retribuciones según las visitas o los comentarios de tus posts: esta estafa es muy común, y consiste en convencer a un redactor para trabajar sin percibir apenas nada, persuadiéndole de que si no obtiene ingresos es por su culpa. “No tienes visitas porque no conectas con la gente, no hay ingresos”. ¡Pues no! Quien tenga unos mínimos conocimientos sobre SEO (Search Engine Optimitzation) sabrá que las visitas que un post recibe no depende exclusivamente de la calidad del texto. En el posicionamiento en buscadores, que es lo que genera tráfico hacia un blog, influyen muchos aspectos, como la autoridad del sitio, la cantidad de enlaces externos, el trabajo del community manager (si lo hay) o incluso la calidad del servidor donde se encuentre alojado. Si el artículo no recibe muchas visitas no será siempre culpa del redactor. El criterio de pago según comentarios también es muy dudoso. A menudo, la escasez de comentarios no se debe a que el redactor no conecte con el público, puede que el tema sea muy especializado o delicado como para que alguien se exponga a dejar un comentario público.
  7. Desconfía del ‘pago según valía’: son muchos los anuncios para redactores donde se ofrece pagar según la valía del autor. Este requisito no siempre corresponde a una oferta fraudulenta, pero es un motivo para desconfiar: la valía de un profesional es algo relativamente subjetivo. Podrían infravalorar injustamente tu trabajo para ahorrarse un dinerillo. Si te topas con esta cláusula, investiga más sobre las condiciones y la seriedad de la oferta.

Estos son mis conejos para los que empezáis en esto. Si aceptas ofertas fraudulentas no solo te estás perjudicando a ti mismo, sino a todo un ámbito profesional que trata de competir con personas que trabajan en condiciones absurdas y contribuyen con ello a fomentar este tipo de ofertas laborales abusivas.

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