Inscripción sumeria

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La usabilidad (o facilidad de uso), neologismo nacido en el seno de Internet y muy utilizado en diseño web, también es aplicable a la creación de textos.

Si la usabilidad es la facilidad con la que una herramienta nos ayuda a alcanzar determinado objetivo, un texto usable será aquel que hace llegar el mensaje a su receptor de una forma clara y directa. Los nuevos usos y costumbres de Internet en relación a la búsqueda de información y la lectura de textos han propiciado todo tipo de investigaciones basadas en técnicas como la del eye tracking, que consiste en monitorizar el movimiento ocular de los usuarios de Internet para localizar patrones de comportamiento, elementos que captan más la atención, etc.

Como resultado, numerosos profesionales ligados al entorno web han tomado buena nota de ello y han adaptado su actividad a las demandas del público. Lógicamente, los periodistas, redactores y copywriters no han sido una excepción.

La usabilidad de un texto es importante para todo tipo de contenido web en texto, pero parece especialmente recomendable para textos informativos como noticias y otro tipo de artículos periodísticos y, como no podía ser menos, para ese nuevo estilo comunicativo que denominados “post”.

¿Cómo potenciar la usabilidad de un texto?

Para que un post sea usable deberías tener en cuenta al menos 7 pautas fundamentales:

1. Lenguaje sencillo y directo

Puede que la tendencia se haya acentuado con la universalización de Internet, pero la recomendación de usar un lenguaje sencillo, claro y directo viene de antiguo. De hecho, está presente en los más reputados manuales de estilo. Es preciso recordar que estamos hablando de artículos y posts informativos. Las florituras retóricas habría que dejarlas para otros géneros “literarios”.

2. Escritura en forma de pirámide invertida

Lo de “pirámide invertida” puede sonar a amuleto barato en el escaparate de una tienda de esoterismo, pero es una técnica periodística antigua, que se volvió a poner de moda con la proliferación de la prensa digital. La escritura basada en la pirámide invertida trata de dar respuesta a las 5 W y 1 H (what, who, when, where, why, how) desde el principio del texto, que debe ser escrito en orden decreciente de importancia, de lo más importante a lo menos relevante.

La estructura de la pirámide se construye con estos elementos:

  • Título: corto y siempre descriptivo del contenido (puede ir precedido de un antetítulo)
  • Lead o entradilla: primer párrafo donde se resume al máximo el contenido de la noticia o el post. Un par de líneas, si es posible, representa una extensión idónea (es propio de artículos periodísticos y opcional para posts y similares).
  • Cuerpo: formado por párrafos en orden decreciente de importancia, desde el desarrollo de la información contenida en el lead hasta la contextualización del tema.
  • Remate: último párrafo donde se llega a una conclusión o se indica, de algún otro modo, que el texto ha llegado a su fin.
Esquema de la pirámide invertida

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Algunos aconsejan, incluso, fusionar el primer párrafo perteneciente al cuerpo con el lead, e incluso con el título, que quedaría como la primera frase resaltada tipográficamente con un tamaño de letra mayor. Esto le da dinamismo al texto y evita repetir información en el título, el lead y el segundo párrafo.

3. Estructura escaneable

Uno de los descubrimientos de las sucesivas investigaciones basadas en el eye tracking fue que el lector medio de artículos, posts y, en definitiva, contenido web, realiza un proceso de escaneado antes de decidirse por leer el artículo o no hacerlo. Deberías tener en cuenta que tu lector puede estar atareado buscando información para documentarse sobre algún tema, y agradecerá poder discernir si tu artículo o post le es de utilidad desde el primer golpe de vista.

Algunas técnicas para mejorar la escaneabilidad de un texto son:

  • Usar negritas marcando los términos o expresiones más importantes para romper la monotonía del texto, sin abusar y teniendo en cuenta que los buscadores consideran prioritarios estos términos.
  • Dividir el texto en párrafos breves. Cada párrafo debe ser independiente y desarrollar una idea concreta.
  • Vertebrar el texto a través de ladillos. La función de estos subtítulos es la de romper con la monotonía del texto, ofrecer al lector un apeadero para descansar y marcar determinados puntos de acceso en relación con un aspecto concreto del tema principal. Lo normal es introducir un mínimo de dos ladillos.
  • Elaborar listas permite al lector construir un mapa conceptual mientras lee el texto. Es una buena forma de categorizar el contenido, pero no hay que inventarse catálogos ni forzar las ideas para organizarlas en listados.

4. Lógica hipertextual

El texto plano y consecutivo ha dejado paso a la lógica hipertextual, que representa lo más parecido a leer en tres dimensiones (no solo de arriba a abajo y de izquierda a derecha, sino asomándonos a esa especie de ventanas que representan los hipervínculos).

Lo interesante de enlazar el texto a otros contenidos en determinados puntos clave es que representa una ruptura con la omnipotencia del autor, que en tiempos de la galaxia Gutenberg guiaba cada paso que el lector debía dar para alcanzar la “comprensión”. Al usar la lógica hipertextual, el escritor puede crear un texto con muchas más posibilidades, y el lector posee cierta libertad para salir y volver a entrar, y construir él mismo la información.

Los enlaces sirven para citar fuentes, pero también para ampliar información, o incluso para remitir a otros textos con tratamientos análogos o distintos de un mismo tema (también a otros documentos tipo multimedia). El lector de un texto con hipervínculos deja potencialmente de ser un sujeto pasivo para tomar parte en la construcción del sentido.

5. Human frendly frente al search engine optimitzation (SEO)

Hasta hace poco, muchos redactores web escribían para lograr un mejor posicionamiento en los motores de búsqueda. Indefectiblemente, el abuso de estas argucias había llenado la Red con textos incoherentes, pobres o incluso con faltas de ortografía. Contenidos, en resumen, de complicada lectura para un ser humano.

Por suerte, determinados cambios en el algoritmo de Google han invertido esta tendencia, y los textos web se escriben ahora bajo la máxima del human frendly (amigabilidad a los humanos), pasando las técnicas SEO a un segundo plano, una forma de reforzar el texto desde el punto de vista del marketing digital que no debe pervertir la naturaleza de la información.

6. Límites de extensión

Se ha establecido en 500 palabras la extensión media deseable de un artículo o post, lo cual permite dosificar y seriar la información y mantener un ritmo de publicación de posts constante para un blog, por ejemplo. La norma no es inviolable, y determinados temas pueden requerir mayor o menor extensión.

7. Acompañar el texto con imágenes

Esto no es nuevo, ni tampoco exclusivo de la edición digital. El lector agradece la presencia de una o varias imágenes y suele recrearse en su contemplación. No tienen por qué ser ilustrativas de lo que se dice en el texto. Se pueden establecer interesantes relaciones y juegos de significado entre las palabras y la imagen.

Ahora ya conoces las normas… ¡Rómpelas!

Es importante conocer las normas para escribir textos usables. Sin embargo, seguirlas al pie de la letra no garantiza alcanzar la usabilidad ni ningún otro tipo de excelencia. En un sinfín de ocasiones, utilizar todas estas técnicas será contraproducente.

Cada texto posee una naturaleza distinta y a cada post o artículo le corresponde un formato adecuado. Las reglas pueden ser combinadas… o violadas directamente (como ha hecho un servidor duplicando la cantidad de palabras recomendable para un post, por ejemplo).

Pero si quieres transgredir las reglas, es muy recomendable que las conozcas previamente. Solo así obrarás con conocimiento de causa.

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