Un manual o libro de estilo, es una obra que recopila determinadas convenciones lingüísticas con el fin de alcanzar un estilo unificado o evitar errores frecuentes entre los miembros de una comunidad lingüística, un medio de comunicación, una institución u organización, etc. Las editoriales y los medios de comunicación suelen tener un manual de estilo a disposición de escritores, redactores o correctores. Pero entendamos el concepto de ‘manual de estilo’ en un sentido amplio. No tiene por qué ser un tomo en plan El libro gordo de Petete. A veces, una escueta guía con algunas normas de publicación es suficiente. Seguir un manual de estilo permite presentar criterios unificados a la hora de redactar el contenido de un blog, ofreciendo una imagen de seriedad a los lectores.

Empobrecimiento de lenguaje, versión 2.0

Gracias a la expansión de la blogosfera, la cantidad de información que circula por la red se ha multiplicado exponencialmente. Estamos ante una auténtica democratización de los flujos de información. Sin embargo, y puesto que cualquiera puede escribir, cada vez es más común leer blogs con faltas de ortografía, errores de estilo o usos impropios del vocabulario. El caso de las redes sociales es especialmente crudo, puesto que en en ellas cuidamos muy poco el lenguaje. El hecho de que un post en las redes sociales esté bien escrito es lo que menos importa. Lo más importante es la inmediatez del mensaje, la rapidez irreflexiva en el acto comunicativo. Todo esto contribuye a empobrecer el lenguaje. Cuidar un poco la forma de expresarnos en nuestro blog es importante, y un manual de estilo puede contribuir a ello.

¿Por qué es importante un manual de estilo para blogs?

Creo que debería cuidarse mucho más la ortografía en los blogs. Pero a veces el problema no es que el contenido de un blog esté mal escrito, sino que carece de un estilo unificado. Esto suele suceder en los blogs de empresas con varios redactores en plantilla o que externalizan la creación de contenido delegándola en distintos redactores freelance. Cuando son muchos los autores que escriben en un sitio, es inevitable que aparezcan incoherencias de estilo, y que cada escritor se sirva de su propio criterio y sus preferencias subjetivas. Puede pareceros algo sin importancia, pero cuando el lector lee un texto con variaciones estilísticas detecta una anomalía, y aunque sea a nivel inconsciente, afecta negativamente a su experiencia como lector.

Todo esto puede ser evitado con un manual de estilo o una pequeña guía con normas de publicación para blogs, donde se reflejen ciertas normas respecto a cuestiones como las siguientes:

  • Uso de cursiva: la letra en cursiva se emplea para llamar la atención sobre un término, pero también para muchas otras cosas. Un uso que nos interesa en el ámbito de Internet es el que  atañe a las voces extranjeras. Palabras como catering deben ir en cursiva. Sin embargo, sé por la experiencia que en blogs de negocios, marketing online o tecnología no siempre es recomendable ceñirse a esta norma: si en algunos posts tuviéramos que poner en cursiva términos en Inglés, o derivados de esa lengua, como marketing, crowdfunding, branding, community manager, etc. Por otro lado, hay que tener en cuenta que el algoritmo de Google lee los términos en cursiva como si tuvieran mayor relevancia que el resto, con lo cual, podríamos estar confundiendo al buscador acerca de los términos por los cuales queremos aparecer en Internet. En cualquier caso, no hay de qué preocuparse: las normas del Español permiten poner en cursiva los extranjerismos únicamente cuando se emplean por primera vez. Eso sí, solo cuando el texto esté repleto de términos como estos.
  • Uso de negrita: el resaltado en negrita es habitual en los títulos y subtítulos. Su función dentro de un texto es la de captar la atención o resaltar determinadas palabras o expresiones. Es muy habitual en los libros de texto para escolares y, por lo general, cuenta con muchos detractores. Sin embargo, su uso se ha extendido en los blogs, y se suele emplear para captar la atención de aquel lector que escanea el artículo antes de leerlo. Usar el resaltado en negrita es cuestión de gustos, pero queda muy feo utilizarlo en unos artículos y en otros no dentro del mismo blog. ¡Ojo!, al igual que con la cursiva, el resaltado en negrita influye en los resultados de búsqueda de Google.
  • Uso de comillas: se suelen usar para introducir citas, llamar la atención sobre un término o indicar que una palabra no se está usando en el sentido habitual. En Español tenemos tres tipos distintos de comillas: latinas («…»), inglesas (“…”) y simples (‘…’), y este sería su orden de prioridad, de modo que si se tiene que entrecomillar algo dentro de otro entrecomillado, o incluso dentro a su vez, de otro entrecomillado, quería como en el siguiente ejemplo: Según Derrida: «Diógenes Laercio atribuyó a Aristóteles la frase “Oh, amigos míos, no hay ‘amigos'”». Esta cita es real, aunque la he modificado para mostrar la jerarquía correcta en una frase que requiera los tres niveles de entrecomillado. Pero al fin y al cabo, el uso de uno u otro tipo de comillas y la jerarquía entre ellas la determina el manual de estilo de cada publicación, como el de El País, que utiliza las comillas inglesas como prioritarias (“…”). Además, las comillas latinas («…») han caído prácticamente en desuso porque los teclados de ordenador no las incluyen. Como habréis observado, yo utilizo las simples, porque creo que quedan bien con el diseño minimalista y límpido de mi blog. Si tuviera que entrecomillar algo entrecomillado tendría que recurrir a las inglesas para el segundo nivel, y si llego a utilizar los tres niveles de entrecomillado en otros posts de este blog… ¡matadme!

Estos tres puntos puede formar parte de un sencillo manual de estilo para blogs, o simplemente para tenerlos mentalmente en cuenta a la hora de escribir. Le estaremos ofreciendo a los lectores de nuestro blog una experiencia de lectura más agradable y nos lo agradecerán. Además, estaremos transmitiendo una imagen de seriedad y será más fácil posicionarnos como líderes de opinión en nuestro sector si mostramos un buen nivel cultual. Como decía un gran filósofo argentino conocido como Petete, ‘¡Una sólida cultura es la herencia más segura!’.

El libro gordo de Petete

Wikipedia Commons

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