Ahora, artículos, posts y otros textos web deberán alcanzar un mínimo de 800 palabras para lograr un buen posicionamiento en buscadores, frente a las 500 que marcaba el canon anterior, ya obsoleto.

textSi me lo permites, voy a empezar con una anécdota. Hace unas semanas acudí a una biblioteca de mi ciudad. Suelo frecuentar este santuario del silencio cuando me es imposible separar el trabajo y la vida familiar. Es uno de los inconvenientes de tener la oficina en casa. Me senté en una larga mesa rectangular. A su alrededor, varios jóvenes repasando para los exámenes (o eso parecía). Coloqué mi portátil y me puse a trabajar. En uno de esos pequeños descansos que hacemos los escritores, levanté la mirada; todos los presuntos estudiantes estaban absortos, mirando sus móviles y tablets. Los apuntes languidecían, sobre la mesa, como los relojes blandos de Dalí. Me sentí mayor. Y es que Yo también fui a EGB (por si me lees desde Latinoamérica, las siglas designan el antiguo sistema educativo español, cuyas últimas víctimas estamos ya instalados en la treintena). Los libros en papel están en desuso. Pero, ante el auge desorbitado de los dispositivos móviles, creo que equipos como el mío llevan el mismo camino.

Lo reconozco: detesto estar todo el día pegado al móvil. No se me da bien generar contenidos con él. Con la tablet me sucede lo mismo. Además, si bien guardo algunos e-books en la aplicación Kindle de mi smartphone, leer con este tipo de dispositivos tampoco me agrada demasiado.

Estamos cansados de escuchar que hay que adaptar el contenido al continente, y que para facilitar la navegación con móviles, los textos deben ser cortos, adaptados al tamaño de pantalla, etc. Las empresas que crean una web o una APP específica para móviles, a parte de su sitio tradicional, puede diversificar contenidos. Pero, a menudo, tener dos versiones de la web es inviable para muchas empresas y profesionales, dado que es caro y requiere duplicar los esfuerzos en crear contenidos. Lo solucionamos con un diseño responsive y a tomar viento. Es entonces cuando surge la duda: ¿Si tengo que crear contenidos para una web navegable desde varios dispositivos, qué extensión le doy a los textos?

Este asunto, lo confieso, me ha hecho plantearme la supervivencia a largo plazo de mi profesión. Si hay que escribir para pantallas pequeñas, ¿acabaremos todos los redactores pasándonos al community management y comunicando bajo el modelo de Twitter?

Pero el mensaje publicitario en envase pequeño y la llamada a la acción ya han sido explotados hasta la saciedad por los clásicos modelos publicitarios. Los internautas aborrecen este tipo de publicidad, y por esa razón el inbound marketing trata, ante todo, de crear valor para ocupar un lugarcito en el cerebro del consumidor potencial. Y para ofrecer contenidos de valor, nada como construir un texto con la extensión suficiente como para explicar o enseñar algo. Quizá por eso Google ha decidido aumentar la ratio de texto mínimo posicionable en los buscadores a 800 palabras. Una buena noticia para los redactores como yo, ¡qué duda cabe!

Google panda nos echa una mano a los redactores

El pasado mes de mayo, Google lanzó Panda 4.0, la última actualización de su algoritmo. No hubo grandes sorpresas. La política de Google apenas ha variado desde el lanzamiento de la primera versión de Panda en 2011. En su mayoría, las medidas venían a confirmar las intuiciones y sospechas de los SEO profesionales. Los artículos o posts para blogs, y los bloques de texto web trataban de alcanzar entre 400 y 600 palabras; el canon oficial era, como decíamos, de 500. Pero desde hace un tiempo se recomendaba ampliar un poco la ratio de texto. Especialmente en las tiendas online, donde se recomendaba que las descripciones alcanzaran las 300 palabrejas en la medida de lo posible. Ahora, con la actualización 4.0, ya es oficial: 800 palabras o más.

Es hora de formular la pregunta clave: ¿de verdad importa tanto el aumento de la extensión recomendable de los posts y otros contenidos web?

Cambios en el sector de los contenidos

La respuesta es, ¡sí! Algo tan aparentemente banal como 300 palabrillas va a producir grandes cambios en la generación de contenidos, tanto para nosotros, los redactores, como para los clientes.

  • Mayor volumen de negocio para los redactores: un aumento en la cantidad de palabras vendidas y/o tiempo invertido (dependiendo del sistema de presupuestado de cada uno) supone un aumento de beneficios en un sector con ingresos escasos y una fiscalidad complicada.
  • Descenso en el intrusismo laboral: con la extensión, aumenta la complejidad de forma exponencial. Un texto de 800 palabras requiere un mayor dominio sobre las técnicas de escritura. También obliga al redactor a emplear más tiempo y devanarse más los sesos. Nunca hacerse pasar por redactor profesional fue tan difícil.
  • Contenidos más valiosos: las empresas tendrán que invertir más dinero en contenidos. Pero, si saben aprovechar la ocasión, ofrecerán información más elaborada, como un valor añadido para los usuarios, que se lo agradecerán convirtiéndose en leads, dándoles difusión en las redes sociales, etc.

Lo he dicho en otras ocasiones. Ya no hay excusas. Si los redactores no conseguimos revalorizar nuestros servicios, la responsabilidad será solo nuestra. Contamos con la ayuda del Big Brother de Mountain View… ¿qué más necesitamos para dejar de contribuir a la precarización de nuestro sector?

¿Hasta qué punto será imprescindible publicar posts y textos de 800 palabras para posicionar?

No hay que tomarse las cosas al pie de la letra. Los contenidos inferiores a 800 palabras no van a dejar de posicionar en los buscadores. Cumplir con esta cifra es solo una recomendación. Dicho de otro modo, en igualdad de condiciones, un post de 800 palabras posicionará mejor que otro más breve. A menudo, una búsqueda arroja un resultado con muy poco contenido. Esto sucedía antes de Panda 4.0 y seguirá sucediendo ahora.

Lo mismo ocurre con las descripciones de productos para tiendas online. Por experiencia propia, te aseguro que cuando se trata de determinados productos, es imposible redactar 300 palabras sin meter mucho contenido de relleno, algo poco aconsejable desde el punto de vista comunicativo. Si nosotros sabemos esto, Google también. ¿Qué se puede decir sobre un rastrillo en una tienda online de productos para jardinería? Puedes redactar una ficha técnica con especificaciones respecto al material con el que está hecho, color, tamaño, mango ergonómico…; puedes hablar sobre su función, o sus ventajas respecto a otros productos similares. Pero es difícil imaginar cómo se puede llegar a 300 vocablos con algo tan cotidiano como un rastrillo. Además, cuando la tienda online dispone de decenas, cientos o incluso miles de productos, el contenido de relleno acaba repitiéndose. Y esto, como sabes, no es bueno. Merece la pena escribir 100-150 palabras para describir artículos como este, y lucirte con 300-400, cuando el producto lo permita.

 

*Imagen de Holly Kuchera, en Flickr

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