Con la crisis el autoempleo se ha convertido en la única opción para muchas personas que no logran encontrar trabajo por cuenta ajena. Internet ofrece diversas posibilidades para trabajar desde casa, ¡y prácticamente sin inversión! Pero ¿cuáles son las peculiaridades del trabajo desde el hogar?

Mujer trabajando desde casaEn un país como España, con las cifras del paro por las nubes, acceder a un contrato se ha convertido en una misión imposible para muchas personas en edad de trabajar. Que la contratación sea duradera es todavía más complicado. Esta lamentable situación ha llevado a muchos a lanzarse de cabeza al mundo del autoempleo, y a otros, al menos a planteárselo.

Establecerse como trabajador por cuenta propia requiere una inversión considerable en los sectores más clásicos. Sin embargo, Internet y el vasto mundo que lo rodea ofrece la posibilidad de establecerse como trabajador autónomo sin necesidad de hacer una costosa inversión. A menudo solo es necesario disponer de un ordenador, un teléfono móvil y una página web donde ofrecer los servicios en cuestión. Algunos prescinden incluso de la web (no te lo aconsejo). Pero ¿qué ventajas y qué dificultades tiene trabajar por cuenta propia a través de Internet? ¿Es siempre una buena idea? ¿Está el éxito garantizado? ¿O implica perder el tiempo en una actividad que te estancará en el limitado mundo de los minijobs? Todo depende, obviamente, de factores como la viabilidad de tu modelo de negocio, el esfuerzo que desempeñes en tu empresa. Y por qué no reconocerlo, el factor suerte.

Saber de antemano si alcanzarás el éxito como trabajador autónomo es imposible. Lo que sí podemos hacer es enumerar algunas de las ventajas e inconvenientes de trabajar desde casa en el entorno virtual y siempre cambiante de los servicios relacionados con la Red.

Las ventajas del ‘teletrabajo’

Aclaremos desde el principio que aquí la palabra ‘teletrabajo’ no tiene connotaciones negativas. Simplemente significa trabajo a distancia. Empezamos  con la parte positiva del autoempleo; es el momento de ver la botella medio llena, y ya tendremos tiempo después para comentar las dificultades.

Independencia: ¡eres tu propio jefe!, y nadie tiene derecho a decirte cómo debes realizar tu trabajo. Esta es una de las ventajas más obvias e indiscutibles.

Comodidad: ahorrarás dinero en gasolina o en medios de transporte público, y tiempo en desplazamientos para entregarte por completo a tu dedicación. Puedes trabajar en bata mientras te tomas un té calentito, o en la terraza de tu casa en los meses de calor. ¡Pinta bien!

Flexibilidad de horario: ¿trabajas mejor por la mañana? ¿Rindes más por la noche? ¡Eres libre de trabajar cuando quieras! Eso sí, tendrás que dedicar algunas horas compatibles con los horarios habituales a atender correos o llamadas telefónicas de clientes.

Control: algunos aspectos del trabajo por cuenta propia son más fáciles de controlar que para los empleados por cuenta ajena. Si, por ejemplo, te ves obligado a colaborar con otros profesionales tendrás más libertad para elegirlos y prescindir de ellos, algo que no podrías hacer trabajando para terceros.

Por ahora todo suena muy bien, ¿no es cierto?

Inconvenientes de trabajar desde casa como freelance 

Llegó el momento de ver la botella medio vacía. Ahora toca poner los pies en el suelo y ser más realistas. Respira profundo… ¡Vamos allá!

¿El cliente siempre tiene la razón…?: prescindir de jefes y otros superiores intermedios es, como decíamos, una ventaja. ¿Pero estás seguro de que algunos clientes no puede ser peor que el más inaguantable de los jefes? Un freelance siempre puede, teóricamente, prescindir de un cliente difícil. Pero los autónomos que puede permitirse el lujo de elegir con qué clientes trabajan y con cuáles no son, probablemente, una minoría.

Dificultades para separar la esfera laboral de la familiar: trabajar desde casa puede generar muchas tensiones familiares. ¿Tienes pareja?, ¿hijos? En tal caso, ¡todo se complica! Si pese a todo decides hacerlo necesitas habilitar un espacio dedicado solo al trabajo. Si cuentas con un pequeño fondo para invertir puedes alquilar una oficina, o incluso buscar un espacio coworking para compartir los gastos con otros freelancers.

El autoempleo es ‘pluriempleo’: es cierto, tú solo eres diseñador web, community manager, o redactor freelance como yo. Pero también eres tu propio secretario, tu publicista y tu propio contable (a no ser que delegues esa parte de tu trabajo en un gestor que lleve tus cuentas). Eres todo eso al mismo tiempo, al menos cuando empiezas. Son muchas tareas las que debes realizar para darte a conocer, conseguir clientes y que a fin de mes todo el esfuerzo haya merecido la pena.

Aislamiento social: trabajar por cuenta ajena en una empresa, con compañeros de trabajo, clientes que conoces en persona, etc., te obliga a relacionarte con los demás. Puede que esto te parezca una carga en lugar de una ventaja, pero trabajar desde casa y en soledad puede pasarte factura. No olvides que probablemente trabajarás muchas horas; no te sorprendas si te vuelves un tanto antisocial y con el tiempo eres incapaz de saludar con naturalidad a un vecino o ser simpático con el dependiente del súper. Cada persona es un mundo, pero el aislamiento social es una posibilidad real.

Impuestos, impuestos, ¡y más impuestos!: aunque trabajes desde casa con el ordenador encima de las rodillas, al final tendrás que pagar tus impuestos. En España las tasas de los autónomos son abusivas, si se compara con otros países de la Unión Europea. En la actualidad, y tras la reciente subida, la cuota mínima alcanza los 261’83 euros. Para los autónomos que empiezan, la ley de emprendedores introdujo unas bonificaciones y descuentos muy interesantes para los nuevos autónomos. Pero  su duración es limitada y son claramente insuficientes para equipararnos con otros países europeos más ‘avanzados’ en materia de autoempleo.

Y hasta aquí llegan los pros y los contras del autoempleo desde el hogar. Parece que los inconvenientes inclinan la balanza a su favor, pero la sola posibilidad de poder trabajar cuentan más para muchos que todos los inconvenientes juntos. Objetivamente, la botella no está medio vacía o medio llena, sino ambas cosas al mismo tiempo. Piensa en ello…

¿Eres un freelance y trabajas desde casa? ¡Cuéntanos tu experiencia! Deja un comentario para el público de este blog.

Imagen de Ambros en FreeDigitalPhotos: 1, 2

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